Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
La Página de Bedri
Concejos de Asturias
Ribadesella
ENLACES
Publicidad

Descripción

Concejo Asturiano situado en el oriente que limita al norte con el mar cantábrico, al este con Llanes, al Sur con Cangas de Onís y Parres, y al oeste con Caravia. Comprende una extensión de 84,73 Km2 presentando dos zonas muy diferenciadas: la costera y la interior. La villa capital es el principal núcleo de población.

Escudo

Ribadesella tiene por enseña un escudo partido en dos partes.

En el primer cuartel partido, nos muestra una representación de la Cruz Asturiana de la Victoria

En el segundo cuartel partido, nos representa una embarcación, en recuerdo de aquellos barcos que salían antaño del puerto.

Al timbre corona real, abierta.

Este escudo fue el que representaron para el concejo los historiadores Bellmunt y Canella para la realización de su obra "Asturias", siendo utilizado actualmente por la corporación municipal, con el único cambio de la sustitución de la cartela por lambrequines, estando timbrado todo ello por una corona real abierta.

Comunicaciones

Sus principales vías de comunicación son la Autovía del Cantábrico (A-8), N-634, que viene de Parres, la N-632, por la costa y la comarcal AS-263.

FEVE mantiene Ribadesella comunicada por ferrocarril de vía estrecha a través de la línea Oviedo-Santander.

La capital del concejo

La capital del concejo es la villa de Ribadesella, situada justo en la desembocadura del río Sella, rodeada por las playas de Santa Marina y la de la Atalaya, y que hoy en día concentra a más de la mitad de la población total del concejo. De gran importancia comercial en el pasado, hoy se ha convertido en una villa eminentemente turística, destacando en ella y sobre manera la celebración del descenso internacional del río Sella que convierte a la villa en la capital de la diversión y la alegría.

Medio Natural

Desde el punto de vista geológico, Ribadesella se enmarca dentro de una faja estratigráfica que se desarrolla, casi en su totalidad, dentro del terreno carbonífero, con la única excepción de una zona meridional que presenta una alineación de capas de caliza y margas cretáceas. A ambas márgenes de la desembocadura del río Sella, el subsuelo se marca con los aluviones de él, prolongándose en dirección oeste una vez vierte sus aguas al mar. Siguiendo en esta dirección, encontramos arenisca, espato, pudingas y margas irisadas del jurásico y triásico.

Como ya se dijo líneas arriba, el relieve del concejo presenta dos partes claramente diferenciadas. La zona interior del concejo presenta alineaciones montañosas de caliza y cuartiza en las que destacamos la sierra de Escapa, cuya altitud máxima es el pico Mofrechu de 897 metros y desde donde se pueden ver estupendas panorámicas de la desembocadura de la ría y de los picos de Europa, la sierra de las Pandas con el pico de Jorao de 749 metros, la sierra del Fito y la sierra de las Coronas cuyo techo es el pico Jabarico (465 m.)

La franja costera es estrecha y de un relieve mucho más suave formado sobre calizas carboníferas con la única excepción de la parroquia de Berbes. Su línea costera es abrupta a excepción de las playas del concejo (Vega, Santa Marina y La Atalaya).

No obstante el accidente más destacado de la geografía riosellana es el río Sella que divide al concejo en dos mitades prácticamente iguales formando un estupendo estuario en su desembocadura. Otros ríos importantes son los del Acebo que desemboca en la playa de Vega, el San Miguel, el San Pedro, que es un afluente del Sella, y el río Aguamía, que hace de frontera con el concejo vecino de Llanes.

Clima

Su climatología presenta los mismos rasgos que todos los concejos marítimos de la región, caracterizándose por tener unas condiciones benignas en todo el territorio, con unas temperaturas suaves y templadas, y un porcentaje de humedad bastante alto. Así la temperatura media anual, se sitúa en torno a los 16ºC, siendo predominantes los vientos de dirección norte, presentándose con una mayor frecuencia los del nordeste.

Debido al clima del concejo, suave y húmedo y gracias, sobre todo a las últimas repoblaciones, abundan las coníferas y los eucaliptos, siendo escasa la superficie ocupada en relación con el total.

Fiestas

Nombrado Municipio de Excelencia Turística, ofrece a quien lo visite: turismo rural y activo, gracias a su belleza natural, historia y monumentos, gastronomía, y sobre todo un gran número de celebraciones festivas, destacando de entre todas ellas el Descenso Internacional del Sella, fiesta de interés turístico y nacida a raíz de una idea de Dionisio de La Huerta. En ella se conjugan dos vertientes diferentes. Por un lado la deportiva, congregándose en ella lo mejor del piragüismo del momento, y por otro lado la festiva, ya que atrae a miles de visitantes, tanto nacionales como internacionales, que convierten a la villa en uno de los centros turísticos más importantes de toda la región asturiana. Además de este festejo popular otras celebraciones del concejo destacables son los siguientes:

Los Carnavales que se celebran en febrero o marzo. En el mes de junio, son las fiestas de San Juan en Ribadesella el día 24. Las fiestas de la Virgen de la Guía en Ribadesella en el mes de julio. En el mes de agosto son las Ferias de San Mamés en Cuerres el día 7, o las fiestas de Santa Marina en Ribadesella, el día 25. En el mes de septiembre son las fiestas de Nuestra Señora de la Esperanza en Collera el día 8.

Historia

Ya desde los tiempos prehistóricos del paleolítico, el territorio de Ribadesella estuvo colonizado por la raza humana, como así lo demuestran los importantes descubrimientos hallados en diversas cuevas y abrigos naturales localizados en distintos puntos del concejo, destacando sobremanera la cueva de Tito Bustillo, que nos deja unas impresionantes representaciones del arte rupestre, estando cubiertas sus paredes por diversos grabados que nos muestran figuras de animales y signos que nos sitúan en la edad magdaleniense.

Las primeras referencias que tenemos escritas datan del siglo I antes de Cristo y son del griego Estrabón que nos habla de la ría de "Noega" que separaba “a los Astures de los Cántabros”. Las gentes de Ribadesella de la época llevaban el nombre de Salaenos y dominaban Colunga, Parres y Llanes.

Tras la victoria Romana, estos deciden dividir a la población por el río Sella, incluyendo a la gente Astur en Lusitania y a la Cántabra en la Tarraconense.

La fundación formal de la villa se hace en el siglo XIII bajo mandato del rey Alfonso X el sabio, con la unión de los territorios de Leces y Maluerda, uno a cada lado del río y se forma el ente municipal que perdura hasta nuestros días. La nueva población es dotada de una carta de derechos civiles y de un gobierno tutelado por la corona.

Durante la Edad Media la villa vive un momento de esplendor gracias a los astilleros que se nutrían de la madera que se hacia bajar por el sella y al comercio marítimo especialmente de la sal (indispensable para la salazón de los pescados). Sin embargo, la actividad más rentable era la captura de los salmones en el Sella controlada por los “Mareantes” y las cazas de las ballenas que invernaban en esas aguas. A consecuencia de esto se deriva la Casa de las ballenas que perdura en la villa hasta el siglo XIX.

En el plano político Ribadesella paso a ser una plaza muy disputada gracias a sus innumerables fuentes de riqueza y por su estratégica situación geográfica. Es aquí cuando la casa Quiñones se adueña de la villa en tiempos de Juan II volviéndose a incorporar a la corona en tiempos de los reyes católicos que desalojan a la familia Quiñones de sus posesiones.

En el siglo XVI tiene lugar un acontecimiento histórico para la villa como es la llegada del emperador Carlos I, a raíz de la cual se festeja el acontecimiento durante dos días seguidos. Es en esta etapa cuando se fortifica el recinto de la ermita de la Guía para defender el puerto de pueblos enemigos. Es una época de relativa tranquilidad en lo referente a la seguridad.

Durante el siglo XVII se intentó crear en Ribadesella el puerto principal de Asturias, además de enlace con Castilla, presentando un proyecto de carretera por Ponga, pero por influencias de Jovellanos, finalmente recayó en el puerto de Gijón que proyectaba la carretera de Pajares para el acceso a Castilla. No por esto se estancó la villa pues Carlos III dona 100.000 reales para las obras de ensanche y mejora del puerto que serian finalizadas un siglo posterior.

La invasión francesa paraliza los trabajos y Ribadesella fue utilizada como cuartel de retaguardia y avituallamiento por el general Ballesteros, cayendo derrotado por las líneas del general galo Bonet en 1810 y sufriendo de nuevo el pueblo los rigores de otra ocupación.

En 1865 se construye el primer puente de madera sobre el río Sella que sería sustituido por uno de hierro en 1892 siendo éste destruido por la Guerra Civil Española en 1937, reconstruyéndose definitivamente en 1940 en hormigón, que es como lo conocemos en la actualidad. Durante las décadas de los 60 y 70 se urbaniza el Arenal de la playa de Santa Marina quedando configurada la villa tal como hoy la conocemos, y en la que la construcción de viviendas, el turismo, el consumismo, las nuevas costumbres y las tecnologías hace de la villa Riosellana una villa moderna.

Para visitar

Ribadesella tiene un gran patrimonio monumental, con descubrimientos que datan ya de la edad jurásica como son las huellas de dinosaurios encontradas en los acantilados de Vega, en Tereñes y en la parte occidental de la playa de Ribadesella. También han sido encontrados diversos yacimientos prehistóricos, como los encontrados en las cuevas de Cova Rosa, La Lloseta, Tenis, Les Pedroses, San Antonio, y sobre todo y destacando entre todas las de la cueva de Tito Bustillo, que nos muestran útiles varios de la época, pinturas y mobiliario prehistórico. De sus paredes cuelgan pinturas y grabados únicos, equiparables por su calidad a los más famosos de España y Francia, y que representan a más de un centenar de figuras de animales y signos de la época magdaleniense.

Su representación arquitectónica también es amplia y extensa, ya sean éstas edificaciones religiosas, civiles y populares. De este modo, religiosamente hablando, destaca de entre todas la iglesia de Santa María de Junco, de la época románica de nave única, planta rectangular y con ábside semicircular que va precedido de un tramo recto. En el interior podemos contemplar una buena decoración, que se centra principalmente en la cabecera. El arco de triunfo se apoya en seis columnas con capiteles en los que hay interesantes representaciones de cabezas monstruosas. En la bóveda del ábside tenemos restos de pintura de temática vegetal.

En la localidad de Leces tenemos el templo de San Esteban, la cual conserva restos románicos, como el presbítero y dos capiteles decorados con aves. También hay que hablar de la capilla de la Virgen de la Guía, construida en el siglo XVI de estilo protorrenacentista. Fue creada por el gremio de mareantes y conserva una gran elegancia su fachada lateral, realizada en sillares bien escuadrados como fondo.

De la época barroca hay que destacar la capilla de Santa Rita en Barreu y la iglesia de San Martín de Collera. Por último reseñar la más moderna de las construcciones religiosas que es la iglesia de Santa María Magdalena en la capital, que fue construida en 1936.

Por lo que respecta a la arquitectura civil, mencionamos dos torres de la época medieval situadas en Junco y San Esteban de Leces. La torre de Junco, data del siglo XIV, y es una construcción de sólida apariencia y escasa apertura de vanos. La de San Esteban, también presenta planta cuadrada, perteneció a la familia Ruiz de Junco.

También importante es la actual sede del ayuntamiento riosellano, antiguo palacio de Prieto Cutre, obra muy significativa del siglo XVI. Presenta una excelente y sobria fachada plateresca. Para la puerta, hueco semicircular, se han utilizado grandes dovelas. La ornamentación queda restringida a una fina moldura horizontal que circunda los vanos.

En Sebreño tenemos el palacio de los Junco, del siglo XVI, y reconstruido en el XVIII. Está estructurado en planta en forma de “U”, presentando un aspecto externo diferente al de los urbanos, pues está pensado para adaptarse a las exigencias de la actividad agraria del ámbito rural.

Otra obra palaciega la encontramos en Alea, con un palacio al que se le han ido adosando nuevas construcciones, constituyendo el antiguo torreón su punto central. Del siglo XIX destacaremos los de Linares, Montoto en Torre y el de Piles en Collera. Estos dos últimos muestran similitud en algunas de sus características, como el uso de vanos de cantería, balcones bien proporcionados y división en tres plantas delimitadas por líneas de imposta. Ya en la capital podemos contemplar un conjunto arquitectónico de interés, como la casa del Collado, donde nació el pintor Darío de Regoyos, y la casa Ardines, así como el recientemente remodelado palacio de la familia Prieto.

Los primeros años del siglo XX traen consigo la edificación alrededor del arenal de Santa Marina, de palacios de carácter residencial y de ostentosos chalés que representan el poder monetario de la población indiana de la época.

Webcam en Ribadesella

El tiempo en Ribadesella

Fuentes

http://www.aemet.es
http://www.asturias.es
http://www.asturiasdecerca.es/
http://www.centrotitobustillo.com/
http://www.facc.info
http://webcamsdeasturias.com/