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La Página de Bedri
Concejos de Asturias
Villavicioosa, áreas recreativas

Áreas Recreativas

Situación del área recreativa del Cordal de Peón
Situación del área recreativa del Cordal de Peón Ortofotomapa del área recreativa del Cordal de Peón
Área recreativa del Cordal de Peón, Ortofotomapa del Instituto Geográfico Nacional de España Situación del área recreativa de Luexe
Situación del área recreativa de Luexe Ortofotomapa del área recreativa de Luexe
Área recreativa de Luexe, Ortofotomapa del Instituto Geográfico Nacional de España

Villaviciosa ofrece dos áreas recreativas de especial belleza y singularidad.

Cordal de Peón

El Cordal de Peón, poblado de robles, abedules y rodeado de pinos, permite divisar parte del concejo de Villaviciosa, el litoral Cantábrico y la ciudad de Gijón, hacia el norte. Y en días buena visibilidad, la Cordillera Cantábrica, mirando hacia el interior.

La zona es muy frecuentada por ciclistas BTT que aprovechan la red de pistas y 'caleyes' para practicar este deporte en un magnífico entorno.

Se puede llegar por la carretera N-632 hasta llegar al Pedrosu, después se toma la carretera local Pedrosu-Alto del Infanzón. El área se encuentra a 3 km. tras desviarse por una pista.

Coordenadas GPS : Latitud: 43° 29′ 2,2488″ Norte - Longitud: 5° 30′ 49,6008″ Oeste

El Lluexe

El área Recreativa El Lluexe está situado entre Samartín y Pedrafita, parroquia de Vallés, a unos 10 Kilómetros de casco urbano. Su altitud permite al visitante extraordinarias vistas de todo el concejo de Villaviciosa:la contemplación de la cordillera de El Sueve y el valle de Villaviciosa, con gran parte del cauce de la Ría hasta su desembocadura en Rodiles. En días despejados, el 'botín' fotográfico que se puede obtener es más que sobresaliente.

El área está equipada con mesas, bancos, fuente, barbacoas, aparcamiento y campo de fútbol. Al no tratarse de una zona masificada, permite el esparcimiento y la práctica de deporte con gran tranquilidad.

Se llega desde Villaviciosa, por la carretera de Anayo, dirección Piedrafita hasta el pueblo de Samartín de Vallés.

Coordenadas GPS : Latitud: 43° 26′ 34,9116″ Norte - Longitud: 5° 21′ 26,8596″ Oeste

Rutas

Por su situación historia y demás condicionantes, el concejo de Villaviciosa dispone de algunas de las ruta más interesantes de Asturias, contando con un tramo del Camino de Santiago del Norte, especialmente concurrido.

Camino de Santiago

Este itinerario, recorrido cada año por decenas de peregrinos, tiene aproximadamente 12 Kilómetros. Se inicia en la zona de la Llera, concretamente en el lugar conocido como la Llastra.

El Camino de Santiago alcanza el municipio de Villaviciosa descendiendo hasta Priesca, aldea que cuenta con el magnífico templo prerrománico de San Salvador, para continuar hasta La Vega por un tramo que se conoce popularmente como “El Caminón”.

Tras atravesar los ríos de Sebrayu o Nabla, llegaremos al templo románico de Santa María de Sebrayu, en la aldea del mismo nombre desde donde se asciende a las caserías de Fresnu, antaño venta y parada de postas, hasta llegar a La Cuesta, y descender en dirección a la llamada “Fuente de los Peregrinos”. El camino prosigue, dejando varias aldeas al oeste, hacia Villaviciosa, y atravesando Carda y Les Caleyes, sigue por el centro urbano hasta Santa María de la Oliva (s. XIII), iglesia de importante valor arquitectónico de estilo protogótico en el casco histórico de Villaviciosa.

Continúa la ruta atravesando el pueblo de Amandi, donde se puede contemplar la iglesia románica de San Juan, hasta llegar a La Parra, lugar donde finaliza el primer tramo de la ruta del Camino de Santiago.

En La Parra se iniciaba el segundo tramo del Camino de Santiago por la costa en dirección a Gijón; sin embargo, desde aquí el peregrino podía dirigirse a San Salvador de Oviedo, ya que según reza el refrán “Quién va a Santiago y no a San Salvador, visita al criado y no al Señor”.

Por Castiellu, Ambás, Lloses, Arbazal, hasta La Campa, el caminante tendrá oportunidad de contemplar la belleza de este valle poblado de pumaradas y numerosos ejemplos de hórreos y paneras y una particular orografía donde se encuentran importantes vestigios de hábitat castreño, como el Castro del Castiellu Camoca, pudiendo igualmente visitar en esta la iglesia románica de San Juan Evangelista.

Existe también la posibilidad desde Ambás de descender a San Salvador de Valdediós e incluso de pernoctar en el Monasterio, donde después de atravesar el pueblo de La Rivera, nos encontraremos con muestras de la industria molinera de la zona.

Ruta de los molinos del río Profundu (PR AS-137)

Aúna disfrute paisajístico y el descubrimiento etnográfico, con los vestigios de la llamada 'cultura del pan' en torno a lo que fuera una intensa actividad molinera, extinguida hace más de medio siglo. Hasta 22 molinos de agua, en distinto estado de conservación, se contabilizan en 7 km. de tramo de singular belleza, cobijados por el bosque de ribera.

La importancia del Ríu Profundu y la senda radica en esa intensa actividad de la molienda que en otro tiempo llegó a funcionar en tan corto tramo de río. Su estudio y puesta en valor en la última década se debe en gran medida al investigador y etnógrafo villaviciosino Rafael Balbín Loredo, autor de una completa Guía de la zona.

La visita a la ruta de los molinos del Río Profundu la iniciamos desde el barrio de Valbúcar (Amandi) para ir remontando el río hasta el barrio de Buslaz (Breceña). Aunque también se puede hacer desde esta última localidad para ir siguiendo el río hasta su desembocadura en el río Viacaba. Desde Valbúcar, y poco antes de llegar junto a la entrada a la finca de La Vega, tomaremos un sendero que parte de la misma carretera.

Pero antes de iniciar este recorrido podemos acercarnos hasta el puente de la carretera, desde donde podemos ver los restos del Molín de Peña, del que sólo queda su arco. Por este tramo inicial, iremos bordeando toda la finca de la Vega, y cuando la senda nos lleve de nuevo junto al cauce del río, podremos ver, desde lejos, el segundo de los molinos: el Molín de Griselda.

Siempre con el cauce del río a nuestro lado, iremos acercándonos a los barrios de Les Veges y Villaverde, ambos en la parroquia de Fuentes, y donde podremos ver el Molín de Villaverde.

Esta zona del recorrido coincide, además, con la llamada “ruta andariega Xixón-Cuadonga”, promovida por la Tertulia Cultural “El Garrapiellu”. Dejando atrás Villaverde, seguiremos por la carretera pavimentada, hasta llegar a una portilla negra. Aquí nos desviaremos y seguiremos remontando el curso del río hasta llegar al Molín del Profundu, del que sólo quedan sus cuatro muros. Desde este molino la senda toma un sentido ascendente y cierto desnivel respecto al cauce del río, al que volveremos tras una pequeña bajada escalonada junto a unas grandes rocas.

Siguiendo la senda, perfectamente delimitada, iremos viendo los restos del Molín de Trabanco, único en toda la ruta que contaba con vivienda, y el Molín del Pitu que, al igual que el anterior, contaba con dos molares y se encuentra situado en medio de de una alameda y junto a un pequeño afluente conocido como “Riega la Reina”.

Tras dejar estos molinos, pertenecientes a Lugás, continuaremos junto al río hasta llegar a un tramo que nuevamente coge altura respecto al cauce del río y que se caracteriza por sus grandes escalones por los que subiremos en medio de un bosque de especies frondosas. Tras volver junto al cauce del río, y ya en la zona de la parroquia de Coru, llegamos a los restos del Molín de José Xico, por cuya parte superior pasaremos, y desde donde podemos ver los restos de su maquinaria, empleada en los últimos años de funcionamiento, para producir electricidad.

Por una amplia senda, y siempre en la zona de bosque, llegaremos al Molín de Perea, situado a pocos metros del anterior. Tras dejar atrás estos últimos molinos, llegaremos a una zona de prados, donde es recomendable ir siempre pegados al cauce del río, especialmente si hay ganado suelto. En esta zona de pastos se encontraba uno de los molinos que en la actualidad han desaparecido: el Molín de Pachón.

Después de atravesar estos pastos, llegaremos a otra zona de bosque donde iremos viendo las ruinas de los molinos de Perniles y d´Arriba. Tras visitar este último, y siempre con el río a nuestra derecha, unos metros más arriba cruzaremos el cauce fluvial por una pasarela de hormigón que nos llevará a una pista forestal y a la entrada de una segunda zona de prados o de vega.

En este punto, tomaremos la pista hacia la izquierda e iremos bordeando esta vega, conocida como “La Prunacea” y desde donde veremos buena parte del valle por donde baja el río.

Más adelante nos encontraremos una bifurcación, debiendo tomar el sendero de la derecha que nos llevará junto al cauce del río y a los restos del Molín de Pascual. Con la visita a este molino, iniciamos también la visita a los molinos pertenecientes a la parroquia de Breceña.

Desde aquí, por un tramo llano que discurre en parte por la antigua canal del Molín de Pascual llegaremos a una nueva bifurcación donde podremos ver los restos del Molín de Lalón junto al que discurre otro afluente del río: la Riega del Espinadal. Tras ver los restos de este molin, y ante un gran castaño, tomaremos la senda ascendente de la derecha que nos llevará al Molín de la Ullina, que se levanta sobre un bancal de piedra natural y sobre el mismo cauce del río.

Tras subir, por unas toscas escaleras que nos llevan a la canal por la que se abastecía, pasaremos por un bosque de álamos que nos llevará hasta el singular escenario del Molín de la Peña y su cascada. Tras visitar el molino y contemplar el gran salto de agua, continuaremos por la senda que sube por la margen izquierda de la cascada para, cuando lleguemos al alto, continuar por la senda que nos lleva nuevamente junto al cauce del río, y muy cerca del Molín del Esprón.

Desde aquí, y tras atravesar una nueva zona de pastos, llegaremos a otra zona de bosque en el que iremos viendo los molinos de Rea, Peruya, Rosicu y d´Arriba, con muy poca distancia entre ellos. El Molín d´Arriba es el que en mejor estado de conservación se encuentra de toda la ruta, junto con el Molín de la Peña restaurado parcialmente en 1997 por el Ayuntamiento de Villaviciosa.

Desde el Molín d´Arriba, al que se accede tras cruzar el río por una gran losa de piedra, seguiremos remontando unos metros el río, hasta llegar a una pista que nos llevará, tras una ascensión de un kilómetro, hasta la localidad de Buslaz, donde todavía podremos contemplar algunas manifestaciones de arquitectura popular como el hórreo estilo Villaviciosa que nos encontraremos al llegar.

Ruta de Peña Cabrera (PR AS-51)

Ascendiendo por una de las zonas más boscosas de Villaviciosa, por aldeas y praderías, se alcanza el área recreativa de Peñacabrera, ya en el concejo vecino de Cabranes.

Peña Cabrera (465m.) está situada en el vecino concejo de Cabranes y la distancia de ida y vuelta es de 12,4 km. Esta sencilla ruta se inicia en Villaviciosa, a la salida del casco urbano, en la carretera As-256 dirección Infiesto. En este punto hay un panel indicador que señala el recorrido del P.R.-A.S-51. El camino de vuelta comienza donde hay un poste indicador (no confundir con el camino P.R. AS-52). Ya en Lugás encontraremos un indicador de giro a la derecha que nos lleva hasta el Riu Profundu. En la Vega, en lugar de tomar el camino hacia Vitienes, alcanzaremos el pueblo de Valbúcar en la carretera AS-255 que nos lleva a Amandi y al centro de Villaviciosa, de donde partimos.

No dejéis pasar la oportunidad en este sendero de pequeño recorrido de disfrutar en su mirador de las impresionantes vistas del valle de Villaviciosa, La Sierra del Sueve y los míticos Picos de Europa. En hacer esta senda se emplean unas 2 horas y 25 minutos.

Ruta del Azabache

Paseo de unos cinco kilómetros desde el pueblo de Tazones a Oles. Evoca, entre impresionantes vistas de la Costa Jurásica, la importante tradición artesana del azabache y su extracción.

Paseo de unos cinco kilómetros incluido en los denominados 'Senderos de la Comarca de la Sidra'. También comienza en el pueblo de Tazones y evoca la importante tradición artesana de la zona en torno al azabache y su extracción.

Ascendiendo desde el Molín de Kiku hasta el Faro de Tazones, las vistas del puerto y el mar Cantábrico son inigualables. Desde el Faro los indicadores nos llevan a la aldea de Villar. Desde allí, el camino, por una senda de tierra, nos acercará a la costa. Poca distancia nos separa ya de Oles, en donde la señalización permite ver una escombrera de una mina de azabache, explotada durante siglos. En las minas de azabache de la zona se extraía el preciado material. El azabache es una variedad de lignito de la era jurásica. Fueron numerosos los talleres dedicados a la artesanía del azabache en Asturias, abundando de modo especial en esta zona de la Marina de Villaviciosa: Argüero, Oles, Careñes y Villaverde. El azabache de la zona, junto con el de Whitby (en Inglaterra), es considerado el mejor del mundo e incluso superior al británico.