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La Página de Bedri
Cuentos, relatos y monólogos
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ERA UN GUIÑO DORADO TRAS LAS NUBES

Era un guiño dorado tras las nubes el Sol, las aguas claras mecían su reflejo convirtiéndolo en un largo camino chispeante.

El Lucero se hacia presente y las gaviotas se alejaban a otros páramos, a descantar. Culminaba el día y ella, sin notarlo, seguía nadando. Se sumergía y volvía a la superficie, una y otra vez. Mientras su larga cabellera se confundía con las algas, mientras las estrellas llegaban para presenciar la danza y la Luna despedía a el Sol.

Grillos, sapos y ranas ejecutaban sus músicas desde la costa y ella solo nadaba, concentrada en cada movimiento de sus extremidades, sumergiéndose y volviendo a la superficie, una y otra vez.

Y cuando los grillos, sapos y ranas se durmieron y la Luna se enrojeció con el Sol, y las estrellas ya no estaban para observar, se dio cuenta que nadie llegaba.

Solamente se alejó nadando, a lo profundo del mar, a su azul oscuridad.

Nieves, 14/02/05