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La Página de Bedri
Relatos prohibidos
Ver a Andrea con Mark
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Hoy Andrea ha invitado a Mark a ver la final del campeonato con nosotros. Él y yo nos hemos tomado varias cervezas mientras veíamos el programa previo al partido y esperábamos a que Andrea se preparara. Justo cuando se iniciaba el encuentro, Andrea entró en el estudio con su camiseta de favorita y unas bragas transparentes. Mark le preguntó si eso era todo lo que llevaba puesto y dijo que sí, que temperatura de la casa era muy cálida y agradable que había pensado en hacernos un pequeño regalo dejando sus piernas al descubierto. Mark dijo que por él no había problema y se dio la vuelta para mostrarle el culo. Las bragas tipo tanga y cubrían cubrió sólo alrededor las nalgas su firme y bronceado culo. Mirando por encima del hombro preguntó si estaba bien. Y los dos dijimos que sí.

Después, fue a la cocina a preparar unos aperitivos para comer, y Mark dijo que mi mujer le ponía la polla dura. Entonces le dije a Mark, que a Andrea le gusta su polla― A mí también, pero que ella orefiere la tuya a la mía ―le respondí.

― Bueno, pues entonces me la voy a follar cuando regrese ―dijo y levanté mi cerveza y le dije que adelante. Unos minutos después Andrea volvió al estudio y preguntó de qué estábamos hablando. Le dije que Mark me había dicho que le ponías la polla dura y que iba a follar contigo. Andrea se puso las manos en las caderas y miró a Mark y dijo― ¡Oh! Estás muy seguro de ti mismo, ¿verdad?

Mark dio un sorbo a su cerveza y la dejó sobre la mesa, luego le dijo― Por eso me habéis invitado ¿no es así?

Andrea trató de hacerse la interesante y dijo que no, que lo había invitado para ver la final.

―Entonces, ¿por qué te paseas con el coño a la vista? ―pregunto con malicia.

Ella no contestó y Mark se levantó y empezó a desabrocharse los pantalones. Los dejó caer y salió su polla semi erecta. Miré la polla y luego a Andrea. Sin decir una sola palabra, mi mujer dejó la cerveza, se acercó y se arrodilló. Cogió la polla con la mano y se la metió en la boca. Mark se inclinó y cogió su cerveza y la apuró. Agitó la lata vacía y mientras la sentaba dijo― Eso es Andrea, pon mi polla bien dura que te voy a follar.

Después de cinco minutos de experta mamadas se levantó. La polla de Mark estaba dura como una roca, debía tener 20 centímetros y el mismo diámetro que la muñeca de Andrea. Meneó el culo hacia Mark. Él se acercó por detrás de ella y le puso las manos en las caderas. Sin usar la mano para guiar la polla hacia el húmedo coño de mi mujer, empujó la polla y la metió dentro de ella. Andrea levantó la cabeza y me miró a los ojos mientras él lo introducía la polla dentro. Sus ojos se medio cerraron mientras gemía, entonces él empezó a follarla lentamente al principio. A medida que su coño se adaptada, aumentó la velocidad. Vi sus orgasmos una y otra vez mientras la follaba con fuerza. Pasé mi mano por debajo de su camiseta y encontré sus duros pezones. A ella le encanta la brusquedad y la dureza en los pezones cuando folla, así que pellizqué cada uno mientras él le metía la polla en el coño. Ella me susurró pudiendo que lo hiciera con más fuerza y se lo pellizqué mientras tiraba con fuerza de los duros pezones.

Vi que sus rodillas parecían doblarse pero Mark la sostenía literalmente mientras continuaba metiéndosela en la vagina. Jadeó y se metió hasta el fondo mientras vaciaba sus pelotas dentro de ella. Le solté los pezones y Mark se quedó quieto mientras seguía con su polla enterrada en la vagina de ella.

Andrea se puso de pie y se apoyó en él, con su polla todavía dentro de ella. Él dio un paso atrás y su polla se salió. Andrea se giró hacia él y se inclinó empujando su húmedo y recién follado agujero en mi cara. Tomé sus caderas y coloqué mis labios en los labios de su coño. El olor de Mark era muy fuerte en la entrepierna de mi esposa. Después de unos minutos de chuparle el coño dijo que tenía que comprobar la comida que estaba preparando.

Se puso las bragas el tiempo suficiente para que cenáramos. En cuanto terminamos, se las volvió a quitar. Esta vez se sentó en el sofá justo en el borde y subió los pies a ambos lados de ella. Se inclinó hacia atrás y le pidió a Mark que se pusiera la polla dura y la follara de nuevo. Tardó un minuto en ponérsela dura y se la metió hasta el fondo.

Le habló sucio mientras la follaba con fuerza. Le preguntó si su polla se sentía bien en su coño. Ella jadeó que sí. Entonces le dijo que iba a darle la vuelta y follarla por el culo. Ella le rogó que no lo hiciera. Él dijo que iba irse a su casa si no le dejaba follarse su culo. Ella volvió a protestar y él dijo que su coño ya estaba muy jodido y suelto como el de una puta.

― Yo soy tu puta ―dijo ella y él la sacó de su vagina y la hizo girar. Ella se echó hacia atrás para abrir las nalgas― Por favor, no me folles el culo ―decía mientras lo mantenía abierto para él.

Tomó un poco del jugo de su coño para lubricarle el culo y luego metió su polla. Le costó una docena de empujones antes de meterla completamente dentro de ella. La tomó de las caderas y la levantó del sofá. Luego me dijo que me tumbara en el suelo y la colocó sobre mi cara para que su coño quedara a centímetros de la mía. Vi su polla entrando y saliendo de su culo. Se movió para que mi lengua alcanzara su clítoris. La parte inferior de la polla rozaba mi nariz y mientras me la comía, él la follaba. Se detuvo y supe que se estaba corriendo, entonces la sacó. En cuanto lo hizo Andrea se sentó sobre mi cara y me obligó a comerle el culo. Mi cara y cuello quedaron cubiertos de los jugos de ellas y de Mark.

En la televisión, el juego estaba parado por demasiada lluvia.

Gogo

Otro relato ...




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