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Madroño

¿Qué es el madroño?

Arbutus unedo, descrito por vez primera en Species Plantarum en 1753 por Carlos Linneo, comúnmente llamado madroño común o simplemente madroño, es una especie de arbusto o árbol perteneciente al género Arbutus. Es originario de la región mediterránea, costa atlántica y Europa occidental, desde el norte al oeste de Francia e Irlanda.

El madroño es una especie piroresistente, brotando de raíz después de quemarse aprovechando la reserva alimenticia que le facilita el tocón. Este rebrote tiene gran vigor los 4 ó 5 primeros años, para ralentizarse después. Hemos visto brotes de tocón que al año ya superaban el 1,5 m de altura. Al cortar el madroño presenta la misma capacidad de rebrote si no se arranca el tocón.

La capacidad de rebrote hace que encontremos al madroño como una de les especies dominantes en algunas zonas quemadas con frecuencia o cortadas en exceso.

Clasificación científica

Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase: Dilleniidae
Orden: Ericales
Familia: Ericaceae
Subfamilia: Arbutoideae
Género: Arbutus
Especie: A. unedo

Descripción

Árbol o arbusto de hoja perenne de entre 5 a 15 m de alto, aunque difícilmente consigue esta altura, puede vivir hasta 15 años. El tronco es rojizo y agrietado, corto, con copa espesa y redondeada.

Las hojas con un corto pecíolo, son grandes, verdes, algo más claras en el envés, lanceoladas, de entre 3 y 7 cm de largo y 5 de ancho, con el borde serrado, lisas, brillantes y sin pubescencia.

Las flores son blanco verdosas de 1 a 1,5 cm, formando panículas colgantes. con filamentos libres o insertos en la base de la corola.

Las anteras son dorsifijas (adheridas por el dorso) o rara vez basifijas (adheridas por la base), a menudo con dos apéndices.

Tiene frutos con pulpa comestible de unos 2 cm de diámetro entre amarillo y rojo intenso, dependiendo de la maduración del mismo, la superficie esta formada por minúsculos granitos cónicos. Maduran en otoño de las flores del año anterior, es decir, tardan un año en madurar.

Los frutos de madroño comidos en grandes cantidades pueden llegar a producir un efecto narcótico suave e irritación del tubo digestivo. Se han empleado para producir licores e incluso vinagre.

Las semillas están dispuestas sobre el centro del fruto, son pequeñas y de color pardo.

Distribución y hábitat

Es nativo de la región mediterránea y Europa occidental, desde el norte al oeste de Francia e Irlanda. Está distribuido por toda la Península Ibérica y Baleares, especialmente en las provincias litorales y regiones de clima suaves.

Su hábitat natural son bosques, laderas, encinares o roquedales. Vegeta bien en suelos limosos y bien drenados.

El madroño llega en las latitudes más al sur a los 1.200 m de altitud pero manteniéndose lejos de zonas con contrastes térmicos acusados o con heladas fuertes, principalmente si son tempranas. Busca áreas con precipitaciones superiores a los 600 mm y prefiere los climas húmedos o subhúmedos, si bien lo encontramos en climas subáridos cuando recibe aportaciones ambientales y/o edáficas.

Su distribución es marcadamente mediterránea, si bien penetra hacia el Atlántico y se da hasta en la parte meridional de Irlanda. En periodos interglaciares llegó a Centro-Europa y aún existen relictos en Suiza. Existen citas polínicas desde el Oligoceno siendo las primeras de la península del Holoceno temprano.

Las peculiares características de la especie le permiten vivir en muy diversos lugares formando parte de otras comunidades, llegando raramente a ser la dominante excepto en formaciones arbustivas tipo máquis en las que aparece acompañada de especies como la coscoja (Quercus coccifera), la argelaga (Calicotome spinosa), el lentisco (Pistacia lentiscus), la cornicabra (Pistacia terebinthus), el aladierno (Phillirea angustifolia), el majuelo (Crataegus monogyna), el durillo (Viburnum tinus), el brezo (Erica arborea y E. angustifolia), etc. Esta vegetación es la misma que forma el sotobosque de los encinares (excepto los continentales) en la formación Quercetum ilicis galloprovinciale subasociación arbutetosum, en las que la encina se puede sustituir por el alcornoque en los terrenos silícicos.

Las formaciones con madroño aparecen en zonas no muy xéricas o con contrastes térmicos acentuados, en lugares claros y en etapas de sustitución de la vegetación climática en zonas donde esta ha sufrido una fuerte regresión.

Estas especies climácicas en la mayor parte de la península se corresponden con el encinar, si bien en las zonas de distribución del alcornoque como en Cataluña, sur de Portugal y Extremadura hace el mismo papel en los alcornocales claros. En Galicia aparece en bosques claros de quejigo (Quercus faginea), en los que también encontramos melojo (Quercus pyrenaica) y castaño (Castanea sativa). Otras formaciones en que encontramos madroño son los quejigares y los melojares.

Historia

El madroño junto con el oso, apoyado sobre él con sus patas delanteras, es el escudo de Madrid. Realmente no se conoce con certeza la aparición de tal figura en el escudo, variando de unos a otros autores; tal vez la historia más creíble sea la elección por el Consejo como escudo para diferenciar sus posesiones de las pertenecientes a la Iglesia madrileña, que utilizó un oso pasante para diferenciarlas.

Otra definición la dio el humorista y caricaturista Antonio Mingote en su libro 'Historia de Madrid' en que dice: «[...] el oso, primitivo habitante del país, abrazado a un árbol para impedir que venga un concejal y lo corte».

La historia del oso y el madroño en el escudo tendría que ver con el intento de unificar los intereses de dos grandes propietarios en fincas en la que en una predominaba el arbolado y en otra el pasto hace varios siglos. El oso sería el nexo de unión entre ambas. La elección del escudo no estaba justificada por la existencia de osos en aquel tiempo, dado que habrían desaparecido del Monte del Pardo como reserva de caza antes del siglo XI o XII (dato no contrastado). Tampoco porque la zona fuera adecuada para la expansión del arbusto, ya que los madroños no tienen el mejor hábitat en esta Comunidad, no encontrándose citada como planta espontánea en esta área.

Cuenta una leyenda que de la sangre del gigante Gerión, vencido por el griego Heracles, nació un árbol que daba frutas sin hueso en la época en que salen las Pléyades. Entre los romanos era un árbol sagrado, dedicado a la ninfa Cardea o Carna, amante de Jano Bifronte, la cual protegía el umbral de la casa. También ponían ramas sobre los féretros. Los griegos clásicos hacían flautas con su madera. Los pajareros en la España del siglo XVIII, usaban las semillas para coger pájaros en invierno.

Nombres comunes

En castellano: aborio, agarullos, albocera, alborecera, alborocera, alborozas, alborozera, alborsos, alborto, alborzo, algorto, arbedeiro, arbocera, árbol de las fresas, árbol del azúcar, arborio, arborsos, arborzo, beduño, berrubiete, borrachín, borrachinal, borrubiete, borrubiote, borto, campanita, gurrubión, herbedo, hérbedo, madrollo, madrollos, madroña, madroñal, madroñera, madroñero, madroño, madroño común, merodo, modrollera, modrollos, modroño, muérdano.

Catalán: arboç, arbocer, arbosser (Baleares), arbocera, arbocó, albocer, alborcera, alboix, albrocer, alberçoner, ambrocer, llipoter, llipotet, llicutet, cirerer d'arboç, cirerer de llop, cirerer de pastor.

Euskera: gurrbiz (leña viva, por lo bién que arde), gurrbits, gurrbis, gurrbiski, gurrbitx, gurrpitz, kurrpits, kurrkus, kulubiz, burrbuza, burbiz, kaudan, kandana, ania-mania.

Portugués y gallego: medronheiro, ervedo, ervedeiro, hérbedo, érbedo o érvedo, érbedro, erbedeiro, erbedeira, bedreiro o vedreiro.

Italiano: albatro, corbezzolo
Francés: arbousier
Inglés: arbutus, strawberry tree
Alemán: erdbeerbaum
Japonés: ichigonoki

Al madroño se le da el nombre de Harino y Alazano en Panamá; de Urraca en Honduras; de Camarón en México; de Sálamo en Costa Rica, así también se le denomina en algunas regiones de Nicaragua.

Crece en México, Cuba, Centroamérica y hasta la parte norte de la América Sur, con altura media de 15 a 20 metros; de ramas flexibles, color rojo marrón, lustrosas, generalmente con escamas.

Usos

Las hojas y cortezas del madroño contienen taninos y se han empleado para curtir las pieles y en medicina popular como astringente.

Su madera es pesada, fuerte, de grano fino, elástica, dura, de consistencia homogénea, compacta y de alta densidad, que se emplea seca para tornería y ebanistería al trabajarse bien y admitir un buen pulido. La albura es de color blanco amarillento y el duramen rojo carmín. Se emplea en mangos de herramientas, postes, leñas y carbón. En los Estados Unidos se fabrican arcos con ella.

La leña y el carbón del madroño es incluso mejor que la de la encina siendo muy apreciada.

Entre los usos más utilizados, uno de ellos es la elaboración del licor casero de madroños.

Jardinería

Es notorio el uso de este árbol como planta ornamental en parques y jardines. Aunque resulta algo sucio cuando los frutos maduros comienzan a caer, el colorido de sus bayas amarillas, anaranjadas y rojas le convierte en un árbol apreciado. Tolera bien la cal y prefiere los sitios cálidos, soleados o en penumbra. Son difíciles de trasplantar, por ello se recomienda su cultivo por semillas; estas se recogen entre septiembre y diciembre. Son muy sensibles a heladas.

Las especies y variedades más utilizadas en jardinería

Arbutus andrachne de porte medio hasta 6 m; denso; corteza rojiza
Arbutus menziesii Más alto que el anterior, con hojas más grandes y corteza color canela
Arbustus unedo var. rubra. Con flores de color rosado

Uso alimenticio

Son muchos los usos del madroño, pero quizás el uso comestible de sus frutos sea el más conocido: aunque de poco sabor, no les falta algo de dulzor. Se hacen con ellos mermeladas y confituras de madroño.

Los frutos también pueden aprovecharse para obtener bebidas alcohólicas por fermentación. De ellos se extrae el famoso «licor de madroño» alicantino.

Arbutus unedo se traduciría del latín como "arbusto del que sólo se come un fruto", debido al contenido alcohólico de sus bayas, que por su larga permanencia y maduración en el árbol, pueden sufrir fermentaciones.

Los frutos se usan en la fabricación de conservas, mermeladas y confituras. En algunas zonas del mediterráneo (como Argelia y Córcega), los frutos fermentados se usan para preparar un vino que, destilado, permite obtener un brandy. Excelente planta melífera, en tiempos, en España se obtenía azúcar de esta planta. En Libia se usan las raíces para teñir de rojo las pieles.

Uso farmacológico

Principios activos: arbusterina, tanino, ácido gálico, gaulterina. Los frutos contienen una media de un 20% de azúcares. Las semillas tienen elevadas concentraciones de aceite graso.

La corteza se ha utilizado en medicina natural como diurético, es astringente, antiséptico urinario y renal.

El fruto es poco usado en medicina natural. Todas las partes de la planta contienen etil-galato, una sustancia que posee una fuerte acción antibiótica contra Mycobacterium.

Las hojas, cortezas y raíces son astringentes y diuréticas; también son antisépticos renales y se emplean en el tratamiento de afecciones del sistema urinario como cistitis y uretritis. Esta acción astringente hace que se emplee también en el tratamiento de diarrea y disentería y a veces irritación de garganta. Las flores son diaforéticas.

ADVERTENCIA: Atención, si usted está enfermo o cree que pudiera estarlo acuda a su médico, solo el puede ofrecerle un diagnostico y un tratamiento adecuado a su caso.

Multiplicación

Por semillas.

Las semillas deben recogerse de los frutos ya maduros, entre noviembre y diciembre, y sumergirlas durante varios días en agua para limpiarlas y extraerles la pulpa. Por semillas el crecimiento es muy lento. Germinan bien sin tratamiento, pero muy escalonadamente.

Las semillas requieren de 2 a 3 meses de estratificación fría para germinar antes de sembrar (extender las semillas en un plato cubriéndolo con un trapo humedecido, bien escurrido, y dejarlo en el frigorífico a 2-4ºC).

Las plántulas son muy sensibles al trasplante.

Las semillas pueden ser almacenadas en el frigorífico entre arena húmeda.

Por esquejes.

Con dificultad mediante esquejes desde finales del verano a principios del otoño. Poner a enraizar en un ambiente de humedad alta y con calor de fondo, alrededor de 20ºC.

Clima y suelo

Luz

El madroño debe cultivarse en el exterior a pleno sol durante todo el año. La situación a pleno sol ayuda a reducir el tamaño de sus hojas en combinación de la técnica del defoliado y el control de los nutrientes a través del abono. No obstante, evitar las exposiciones prolongadas durante la época más calurosa.

Después del trasplante también hay que proteger del sol directo, pero situar en un lugar muy bien iluminado.

Temperaturas

Cuando se la mantiene en maceta de bonsái conviene proteger las raíces de las heladas. A pesar de esto, necesita sentir el frío invernal y el paso de las estaciones. Un invernadero frío en el exterior podría ser una buena solución para las zonas de inviernos más duros, procurando volverlo a situar en el exterior lo antes posible.

Substratos

Se puede considerar al madroño como indiferente en cuanto al origen del suelo y si bien parece tener cierta preferencia por los suelos ácidos, lo encontramos en pH no muy alejados del neutro tanto en suelos ácidos como en básicos. Prefiere suelos sueltos, profundos y frescos, dando una sombra densa y proporcionado al suelo una cubierta rica en elementos nutritivos. Se presenta como indicador de suelos que aun no han perdido su fertilidad.

Soporta la presencia de caliza en el substrato, lo que constituye un caso excepcional entre las Ericáceas. Prefiere suelos ligeramente ácidos. Una buena mezcla de substrato para el madroño podría ser un 35% de arena de grano grueso o material equivalente (tierra volcánica, etc.) y 65% de tierra de brezo.

Riego y abonado

En regiones más secas no sufra la falta de agua en verano, tanto en el suelo como en la parte aérea, por lo que se recomienda pulverizar agua a menudo. Manifiesta la falta de agua mediante una reducción en la turgencia de las hojas.

No regar un árbol cultivado en el exterior después de una helada o cuando haya riesgo de heladas.

Abonado

Cada 20-30 días, desde comienzos de la primavera hasta el otoño, y con una breve pausa durante la época de mayor calor.

No abonar un árbol trasplantado, hay que esperar a que brote.

Poda y tutorado

Puesto que la presencia de flores y frutos en la planta es constante a lo largo de todo el año, conviene eliminarlos en el primer trasplante, y, si las intervenciones radicales son bastante drásticas, es aconsejable una eliminación completa de las hojas. Debe podarse la copa durante el periodo vegetativo, acortando los nuevos brotes a la distancia de 2-3 hojas.

Podar las ramas opuestas, las ramas que crecen muy verticales o que lo hacen hacia el interior del tronco, las ramas que se cruzan.

Como las hojas son alternas, debemos tener en cuenta la dirección que tenga la yema que nace de la primera hoja de la rama tras la poda, de tal forma que siempre podaremos por encima de una hoja que tenga una yema hacia el exterior de la copa.

Entre la poda de ramas y el trasplante (o viceversa) debería existir un intervalo mínimo de tiempo para no acumular demasiadas operaciones agresivas a la vez, por ejemplo, 3 semanas.

Es preciso pinzar las hojas de mayor envergadura en cualquier época del año, despuntando los brotes cuando se hayan formado las primeras hojas en la estación primaveral.

Una de las técnicas que podemos emplear en el madroño para facilitar la ramificación es el defoliado, cortando las hojas por el pecíolo y dejando las hojas y yemas terminales de la rama para forzar la brotación de las hojas defoliadas, evitando así que se retire la savia.

Tutorado

Al ser de un desarrollo lento, generalmente el estilo se obtiene con la poda, aunque también se puede dirigir en determinadas circunstancias mediante las diferentes técnicas de tensión.

Reacciona positivamente a las labores de sujeción, ya que la madera es bastante flexible. La colocación de ramas mediante el alambrado puede realizarse entre la primavera y el otoño. Aunque sus ramas son relativamente flexibles, conviene proteger la corteza del tronco y las ramas. Es recomendable no regar el día anterior al alambrado. Hay que vigilar las marcas del alambre en la corteza debido a la rapidez con la que engordan y crecen las ramas.

Alambrar lo justo y sólo cuando otras técnicas de modelado no puedan utilizarse o no hayan conseguido los efectos deseados.

Trasplante

De realizarse ha de hacerse a los 2 ó 3 años, al comienzo de la primavera, antes del engrosamiento de las yemas. Es de crecimiento lento.

Durante el trasplante conviene sanear bien cualquier parte de raíces podridas y podar las ramas no deseadas para reducir su copa. Hay que podar las raíces durante el trasplante pero sin cortar demasiadas raíces finas para permitir que pueda recuperarlas durante el invierno. Sufre con la alteración de las raíces. También hay que aprovechar a podar las ramas no deseadas. Si la poda de raíces es muy grande, convendría quitar hojas en la misma proporción que las raíces eliminadas.

No es obligatorio, pero si utilizamos hormonas de enraizamiento con fungicida facilitaremos el éxito del trasplante al estimular el desarrollo de las raíces.

Plagas y enfermedades

Pulgones, Mosca blanca, en general es bastante resistente a las plagas.

Enfermedades

Hongos en el suelo como Phytophthora, produciendo la putrefacción de las raíces, lo que produce escasez del número de hojas, decoloración de las mismas y muerte de las ramas.

Hongos en las hojas causadas por el hongo Septoria unidonis, con un centro seco de color grisáceo rodeado de una aureola de color púrpura. Poco importante. Quitar las hojas afectadas.


Documentación

http://www.asturnatura.com
http://www.coria.org
http://fichas.infojardin.com/
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