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La Página de Bedri
Vino
Elaboración del vino clarete
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Como vino clarete se define como el procedente de mostos de mezclas de uvas blancas y tintas o de sus mostos y cuya fermentación se hace en presencia de los hollejos tintos; resultando según la definición de la Comunidad Europea como un vino tinto, elaborado con una mezcla de mostos blanco y de vendimia tinta. Los claretes más conocidos son los de Valdepeñas, elaborados aproximadamente con un 80 por 100 de mosto blanco de la variedad Airén y un 20 por 100 de la vendimia tinta de la variedad Cencibel (Tempranillo).

Es posible la obtención del color mediante la fermentación del mosto procedente de variedades blancas y tintas junto con los hollejos. En este caso, el vino obtenido se denominará clarete.

La diferencia entre un rosado y un clarete es que mientras el primero se elabora como un vino un blanco pero con uvas tintas o mezcla de tintas y blancas, el clarete es como un rosado pero elaborado a la manera de los tintos y con periodos de maceración cortos.

Este tipo de vino se elabora a partir del mosto de variedades de uvas tintas y blancas fermentado junto con el hollejo y las pepitas de la uva. Previamente a la fermentación, a la masa de uvas estrujadas debe separársele el raspón o parte leñosa, para evitar que transmita al vino sabores herbáceos o amargos durante la maceración. A este proceso se le conoce como despalillado.

Los vinos claretes sufren dos fermentaciones. La primera de ellas es la denominada fermentación alcohólica o tumultuosa. Recibe este nombre como consecuencia de la gran actividad desarrollada por las levaduras que al metabolizar los azúcares producen gran cantidad de gas carbónico.

Una vez obtenido el color se efectúa el descube o trasiego a otro depósito del mosto ya separado de las materias sólidas. Es en este depósito donde el vino se someterá a una segunda fermentación o fermentación maloláctica, donde el más fuerte ácido málico se transforma en otro más suaves y untuoso como es el ácido láctico. Esta segunda fermentación le proporciona al vino finura y suavidad.

De los restos sólidos sobrantes del descube se obtiene, mediante fuertes prensados, el denominado vino de prensa. Este vino es muy rico en taninos y materias colorantes y no debe mezclase con otros vinos.

Una vez finalizada la fermentación, el vino clarete es sometido a varios trasiegos y tratamientos de filtrado, estabilización y clarificación, según vaya a ser su destino pero tendentes en principio a lograrla limpieza del producto a embotellar.

Una vez llegado a este punto, el vino clarete es seleccionado por calidades y cualidades y embotellado.